La noche del 31 de marzo de 2025, Nicolás Díaz regresó a una estación de servicio en Maipú, un sector de Santiago de Chile, para recoger su automóvil. Horas antes había tenido que dejarlo allí porque uno de sus neumáticos se había pinchado mientras llevaba a sus hijas al colegio. Cuando volvió por el vehículo, un grupo de hombres lo interceptó para robárselo.

Según su relato, uno de los asaltantes lo tomó del cuello y lo golpeó en la cabeza. Díaz entregó el automóvil, pero logró enfrentarse con uno de los hombres que no alcanzó a escapar. El sujeto quedó reducido y fue entonces cuando comenzó una secuencia que terminaría cambiando por completo la vida del profesor.

La Fiscalía sostiene que Díaz continuó golpeando al hombre durante unos 15 minutos, incluso cuando ya estaba reducido. El profesor reconoce haberlo agredido, pero asegura que actuó dominado por el miedo y porque temía que los demás asaltantes regresaran.

Después llamó a un amigo, quien llegó acompañado de otra persona. Según la versión de Díaz, los tres subieron al joven a un vehículo con la intención inicial de llevarlo a un centro médico. Sin embargo, durante el trayecto se dieron cuenta de que ya no respondía. El cuerpo terminó siendo abandonado en la Cuesta Barriga, una carretera montañosa situada al oeste de Santiago.

El cadáver fue encontrado el 18 de abril de 2025, más de dos semanas después, por una persona que circulaba por el lugar. Díaz fue detenido y pasó un año y dos meses en prisión preventiva por la acusación de secuestro con homicidio. Posteriormente recuperó su libertad, pero quedó sujeto a arresto domiciliario total mientras espera el juicio oral.
Más de un año después, el profesor rompió el silencio y aseguró estar arrepentido de sus decisiones. Actualmente cumple arresto domiciliario total y espera el juicio oral, donde deberá determinarse su responsabilidad en los hechos. La Fiscalía mantiene la acusación y será la justicia la que finalmente establezca qué ocurrió aquella noche y si su actuación puede ser considerada legítima defensa o constituye un delito.
