Kupi Rapura llevaba dos años trabajando en el Adventure Park de Port Moresby, capital de Papúa Nueva Guinea.

El sábado 5 de septiembre de 2026 entró a un recinto para alimentar a un cocodrilo con pollo, una tarea que había hecho decenas de veces.
Esta vez el animal lo sujetó por las piernas y no lo soltó. Según el testigo Gibson John, Kupi se aferró al borde de la piscina mientras el reptil lo mantenía atrapado bajo el agua durante más de una hora.

El dolor era tan intenso que ni siquiera podía gritar. Otros trabajadores intentaron ayudarlo pasándole un palo de metal por la cerca y sujetándolo de los brazos, pero el cocodrilo no cedía.
La policía finalmente le disparó al animal para liberarlo. Kupi fue trasladado en ambulancia al 3 Mile General Hospital, pero ya había perdido una pierna.

Murió por sus heridas el domingo 6 de septiembre a las 7:00 de la mañana. El parque permanece cerrado desde entonces.
