

Liz Barraza tenía 29 años y estaba acomodando artículos para una venta de garaje cuando alguien se acercó a su casa en Tomball, Texas, y le disparó cuatro veces a corta distancia. Era la mañana del 25 de enero de 2019, minutos después de que su esposo Sergio saliera a trabajar. Murió al día siguiente.
Su propia cámara de timbre grabó el ataque completo. Otra cámara, la de un vecino, registró una camioneta Nissan Frontier oscura llegando y huyendo del lugar. El atacante no robó nada, usó un revólver para no dejar casquillos y llevaba lo que parecía un disfraz: botas y posiblemente una peluca. Nada de eso fue casualidad. Ver video con discreción:
La policía del condado de Harris ha señalado a Sergio como sospechoso, aunque él lo niega y no hay pruebas de infidelidad ni conflictos en el matrimonio. Se supo además que Liz tenía un seguro de vida de 500.000 dólares que jamás fue cobrado. Hoy ofrecen 50.000 dólares de recompensa, pero el video más claro de un crimen que existe no ha bastado para dar con el responsable.
