En 2009, el presentador de televisión chileno Martín Cárcamo vivía uno de los momentos más intensos de su carrera. Era jurado del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar y además conducía el programa “Calle 7”. Fue durante ese período cuando comenzó a experimentar un fuerte dolor en la cara que, en un principio, atribuyó al cansancio.

Pero la explicación que encontró tiempo después fue mucho más inquietante.
Mientras realizaban una limpieza en su casa, uno de los trabajadores encontró un pequeño muñeco rubio escondido dentro de un clóset. Lo que llamó inmediatamente la atención fue que tenía varios alfileres clavados en el rostro.

Cárcamo contó años después que, al enterarse del hallazgo, su familia relacionó el muñeco con los dolores que había estado experimentando. Según su relato, decidieron botarlo y posteriormente recurrieron a una persona para realizarle una “limpieza”.

El presentador ha contado públicamente el episodio como un caso de brujería y ha asegurado que aquella situación ocurrió realmente. Sin embargo, no existe evidencia independiente que permita demostrar que el muñeco haya causado sus dolores o que se tratara efectivamente de un ritual de vudú.
La historia resulta especialmente llamativa porque el objeto no fue encontrado en un lugar cualquiera: apareció escondido dentro de su propia casa, en medio de uno de los períodos de mayor exposición pública de su carrera. Años después, Cárcamo volvió a recordar el episodio en televisión, incluido el extraño hallazgo que, según él, cambió por completo la forma en que interpretó aquellos dolores.
