Rory Mollo, una influencer de Florida de 22 años, se encontraba recuperándose de una resaca cuando pidió comida de Panera a través de DoorDash. Pero cuando llegó el repartidor, en lugar de recibirlo en la puerta, le pidió que entrara hasta su dormitorio.

Mollo grabó la situación y publicó el video en TikTok con el texto: “So hungover I just had my DoorDasher bring my Panera in my bedroom”. En las imágenes aparece acostada en su cama, con una bolsa de hielo sobre la cabeza, mientras el trabajador entra con el pedido y ella le indica que lo deje sobre la mesa de noche.

El repartidor se muestra visiblemente incómodo mientras espera junto a la cama para que Mollo termine de confirmar la entrega. Después, sale rápidamente de la habitación mientras ella le agradece y le dice “Gracias”. El video superó los 4,8 millones de reproducciones y generó una fuerte reacción entre los usuarios.

“¿No ves a este hombre como un ser humano?”, cuestionó una persona. “Esto es muy irrespetuoso. Él no es tu sirviente”, escribió otra. Un tercer usuario resumió su molestia con una comparación: “Esto no es un hotel, no tienes servicio a la habitación”.

Mollo posteriormente reconoció, en comentarios que fueron eliminados, que el repartidor era “muy tímido” y explicó que había estado “gritando desde su habitación” para indicarle dónde estaba. También recibió críticas por haberlo grabado y publicado el momento, especialmente porque el trabajador parecía incómodo frente a la cámara.
El episodio terminó abriendo una discusión que fue más allá de la simple entrega de comida: mientras algunos usuarios consideraron que pedirle al repartidor que entrara a la casa era una conducta inapropiada y potencialmente insegura, otros defendieron al trabajador y señalaron que él había decidido entrar y entregar el pedido.
