Britney Spears, de 44 años, volvió a encender las alarmas en redes sociales. 😨
La cantante subió una serie de historias bailando de forma tan intensa y con gestos tan extraños que miles de usuarios en X y Facebook empezaron a compartir capturas comparándola con alguien ‘poseído’.
No es la primera vez: en febrero ya había generado preocupación un video similar, y en marzo fue arrestada por conducir bajo los efectos del alcohol cerca de su casa en Thousand Oaks, California.
Desde entonces, cada aparición suya en redes se analiza bajo lupa. Sus seguidores más fieles piden respeto y privacidad; otros insisten en que algo no está bien.
Spears, quien vivió bajo tutela legal durante 13 años, sigue publicando sin filtros — y cada video reabre la misma pregunta incómoda: ¿está bien?
