Una activista de Peta caminaba ya alejándose cuando un hombre con un palo levantó la mano y la golpeó en la cara.

Pasó el viernes 4 de septiembre en las escaleras de Karavolades, en Santorini, la ruta de piedra por donde suben y bajan cientos de burros y mulas cargando turistas bajo el sol. Un pequeño grupo de mujeres alemanas de Peta había llegado hasta ahí para protestar contra esos viajes, y para mostrar algo distinto: subir la cuesta usando exoesqueletos robóticos, sin necesidad de subirse a un animal.

Antes de que empezara la protesta, varios conductores ya las habían rodeado. Les exigieron no tomar fotos, le arrancaron la cámara de las manos a una de ellas y rompieron sus carteles. Cuando la tensión escaló, el golpe llegó: la mujer cayó contra los escalones mientras sus compañeras gritaban “¡No la toques!”. Peta Alemania anunció que presentará cargos penales contra los responsables y pidió a los turistas que hayan grabado la escena que se comuniquen con la organización. En 2023 ya habían denunciado el trato a los burros de la isla; casi nada cambió desde entonces.
