No lo dudaron ni un segundo.

Cuando la tierra dejó de temblar en Cali, un grupo de personas se metió entre los restos de una vivienda derrumbada sin saber qué iba a encontrar. El sismo de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el 10 de agosto había convertido esa casa en escombros, pero abajo, atrapado entre bloques y polvo, un perro seguía respirando.

Lo sacaron con cuidado, entre gritos de aliento y manos que se turnaban para no soltarlo. “Gracias a Dios se pudo rescatar”, dijo uno de los hombres que participó, mientras el video —compartido después en TikTok— mostraba el instante exacto en que el animal salía con vida. En cuanto sus patas tocaron tierra firme, el grupo entero rompió en aplausos.
Nadie lo conocía. Nadie sabía su nombre. Pero esa tarde, entre los restos de una tragedia, un grupo de desconocidos decidió que ese perro no se iba a quedar ahí abajo.
