En plena clase de boxeo en el país asiático Uzbekistán, ocurrió lo inesperado: un luchador prefirió quitarse los lentes para poder ejecutar su patada voladora con mayor libertad. Pero había un problema: él realmente los necesitaba para ver, ya que terminó noqueando, pero al joven de al lado, que para peor, era de su propio equipo.
La situación sacó asombro y risas en redes, pero también en el propio gimnasio, donde incluso su entrenador subió esta segunda parte como broma por lo que ocurrió:
