Durante el terremoto de magnitud 7,8 que sacudió Filipinas el pasado 8 de junio, una cámara de seguridad captó una escena que ha conmovido a miles de personas en redes sociales.

En las imágenes, un niño permanece sentado en el sofá de su casa mientras los muebles y las paredes comienzan a sacudirse. Confundido por lo que ocurre, apenas alcanza a reaccionar. Segundos después, su abuela entra corriendo a la habitación.

Sin dudarlo, lo toma en brazos e intenta ponerlo a salvo mientras el movimiento continúa. Cuando ambos terminan en el suelo, la mujer utiliza su propio cuerpo para proteger a su nieto. Hasta el momento, el terremoto ha dejado un saldo de 36 fallecidos y 167 desaparecidos.
