En el Coachella 2015, Madonna, de 56 años en ese entonces, subió al escenario donde Drake, de 28, estaba sentado, le tomó el mentón y le plantó un beso en los labios ante el grito del público. Lo que siguió fue aún más comentado: Drake se limpió la boca con el dorso de la mano sin darse cuenta de que las cámaras lo capturaban todo.


La aparición de Madonna no fue casual, Drake tenía en su mixtape una canción llamada “Madonna”, y la reina del pop decidió aparecer en persona a cobrarla. Con 28 años de diferencia entre ambos, el momento quedó en la historia del festival.
