Un padre iba con su hija Emma en el auto, cuando se encontraron con una perrita que pedía ayuda. Estaba notoriamente muy hambrienta, se le notaban los huesos. La niña decidió que ella se llamaría Canela y que vendría con ellos. Pero el padre no estaba muy seguro.

Finalmente, Canela logró subir al auto por su propia cuenta. No iba a aceptar un no por respuesta; esa sería su nueva familia.

Ve el momento completo:
