Letícia Andro se asomó al balcón antes de bajar. Ahí abajo, su cita la esperaba hacía diez minutos, apoyado en su auto: un Volkswagen Polo.

Eso bastó. La streamer brasileña contó en un video que se quedó paralizada, sin saber cómo explicarle al hombre que no pensaba salir con él por el carro que manejaba. Habían quedado en ir a un restaurante italiano, y ella ya se imaginaba la escena en el valet parking, avergonzada frente a los demás. Se grabó a sí misma, desesperada, dando vueltas por el departamento sin encontrar una excusa que sonara decente.

El video se volvió viral y desató una ola de comentarios. Muchos la acusaron de superficial y clasista; otros dijeron entender la lógica, aunque no la compartieran. Lo cierto es que la conversación que dejó Letícia va más allá de un auto: pone sobre la mesa qué tanto pesa el estatus a la hora de decidir a quién le damos una oportunidad.
