

Le dijeron “¿en qué se equivocaron tus padres?” y él respondió con una aguja de tatuar.
Así es el Trollfluencer, conocido también como Internet Sweetheart: cara y cuello cubiertos de tatuajes estilo trash, actitud a prueba de haters.
Cuando una mujer comentó ese insulto en uno de sus videos, dando por hecho que estaba frente a un caso perdido, no imaginó que se convertiría en su próxima víctima favorita. Él tiene una costumbre: cada vez que alguien lo ataca, expone su vida privada como respuesta. Esta vez fue más lejos. Tomó una foto que la propia mujer había compartido en redes junto a su nieta, y se la tatuó en la espalda para siempre, con cuernos de diablo y cola incluidos.
El mensaje que dejó junto al tatuaje fue directo: ¿cómo le explicará a su nieta que un desconocido de internet lleva su cara tatuada de por vida? La señora quedó sin palabras, y miles de personas coincidieron en algo: con el Trollfluencer, mejor no meterse.
