Dave Fink y otros creadores vinculados a la cuenta @everywhereweplaygolf quedaron en el centro de la polémica tras viralizar videos donde lanzan pelotas de golf contra edificios y hacia calles con tráfico en Los Ángeles. Lo que para ellos parece contenido divertido, para muchos residentes es una tragedia esperando ocurrir.

Una pelota de golf puede superar los 160 km/h al ser golpeada, velocidad suficiente para romper ventanas, causar accidentes o herir gravemente a una persona.

Aun así, los videos muestran disparos realizados desde azoteas, estacionamientos y aceras, muchas veces en dirección a vehículos en movimiento. Usuarios exigieron una investigación y cuestionaron cómo alguien puede considerar esto una broma.
