

Alguien le pidió a Jeff Dabe que comparara su mano con la de una persona “normal”. Él tenía a la persona perfecta a su lado: su esposa.
El resultado quedó en video. Sus dedos cubren por completo la mano de ella, y el anillo de bodas parece de juguete al lado de semejante palma. Los comentarios no pararon de llegar: muchos bromearon con que parece el mismísimo Wreck-It Ralph.
Jeff es un atleta de Minesota, conocido en el mundo de las pulseadas justamente por el tamaño gigante de sus manos y antebrazos. De niño, sus padres lo llevaron con especialistas de la Universidad de Minesota para entender qué pasaba. Los médicos descartaron gigantismo, acromegalia y elefantiasis. No hay tumores ni retención de líquidos: sus huesos, músculos y tendones son simplemente masivos, simétricos y saludables.
Una condición genética natural con la que nació, y que hoy lo hace viral.

