Los policías esperaban afuera. Kodak Black seguía comiendo.

La cámara corporal de un agente en Pompano Beach, Florida, capturó el momento: el rapero, sentado en la puerta de un SUV negro el 14 de mayo de 2026, terminaba tranquilamente una caja de comida para llevar mientras los oficiales aguardaban su turno para procesarlo. “Tiene muchísima hambre”, comentó uno de ellos.
Bill Kahan Kapri, su nombre real, se entregaba ese día por cargos de huir de la policía y resistirse a la autoridad, derivados de una persecución en febrero con un Jeep rosa. Pagó 3.500 dólares de fianza y salió libre al día siguiente. El video, viralizado recién en septiembre, expuso algo que va más allá de un almuerzo: la diferencia entre cómo trata la ley a un famoso y cómo la sufre cualquier otra persona en su misma situación. Kapri arrastra un historial extenso y enfrenta además una causa separada por tráfico de MDMA en el condado de Orange.
