Una visitante fue expulsada de la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, después de ponerse a cantar espontáneamente en una zona de silencio. El personal de seguridad intervino de forma educada, pero firme: las reglas son claras y cualquier presentación musical requiere autorización previa. 🎶⛪
Para muchos, no hay discusión: si entras a uno de los espacios religiosos más importantes del mundo, las normas no son opcionales. “Es una cuestión básica de respeto”, dice un lado. Pero otros apuntan en dirección contraria: ¿expulsar a alguien por cantar en un templo, siendo la música parte de la tradición religiosa misma, no es exagerado? 🤔

¿La sacaron con razón o fue demasiado? ¿Tú qué opinas?
