El agua no perdonó nada a su paso. 🌊
En Nuwakot, Nepal, el colapso de un glaciar en la frontera con China desató una riada que el 26 de agosto arrasó con casas, autos y calles enteras. En medio de ese caos solo quedó una: una vivienda pintada de verde claro, con la familia refugiada en el balcón mientras el río Trishuli tragaba todo alrededor.

Las imágenes se volvieron virales porque parecen imposibles: el barro rodea la construcción por los cuatro costados y, sin embargo, ni sus paredes ni sus cimientos ceden. Algunos hablan de suerte, de estar fuera del canal principal del flujo.

Otros lo atribuyen a la forma compacta de la casa, que habría dividido la corriente. Lo cierto es que la familia completa salió ilesa, mientras el desastre ya deja más de 550 muertos y miles de desaparecidos en la región. 🙏
Video:
