Desde arriba, Nepal ya no se reconoce.
Las imágenes aéreas muestran pueblos enteros borrados por el agua, calles convertidas en ríos de barro y zonas que hasta hace poco eran hogares. El saldo hasta ahora: 390 personas muertas y 1.400 más siguen sin aparecer, según los últimos reportes.
Lo que hace aún más grande esta tragedia es su alcance: los desaparecidos pertenecen a 27 países diferentes. Entre ellos hay 62 ciudadanos nepalíes, 133 indios, 47 estadounidenses y 33 británicos, una mezcla de nacionalidades que convirtió una catástrofe local en una crisis que se siente en el mundo entero.
