Un registro audiovisual difundido en internet expone una gran muestra de inclusión y respeto dentro de un establecimiento estético comercial.

Las imágenes captan el momento en que una madre asiste a una peluquería con su hijo de 19 años de edad quien posee un diagnóstico de autismo severo. Ante el temor inicial de sufrir un momento de alta tensión, el estilista conocido como Matthew John Hair reaccionó de forma admirable ganándose la confianza del cliente.

Mediante un trato cercano y palabras que transmitían tranquilidad, el barbero logró completar el servicio de afeitado sin ningún tipo de contratiempo, destacando la necesidad de contar con profesionales más empáticos y capacitados.
