Jonathan cuida a más de 150 perros abandonados. No tiene refugio con muros ni presupuesto municipal, solo la voluntad de no dejarlos morir en la calle y la ayuda de quienes le envían comida y medicinas.

Un vecino decidió que eso era un problema. Le exigió que se fuera del sector y, según el propio rescatista, terminó golpeándolo en el rostro y mordiéndolo en un brazo y una pierna. Jonathan quedó con heridas visibles y las mostró en su cuenta de TikTok, @jonakamposrescateperrito, el mismo espacio donde día a día documenta rescates, curaciones y adopciones.

Encontrar otro lugar para 150 perros no es cuestión de voluntad, es cuestión de dinero que él no tiene. Mientras tanto, la denuncia ya circula pidiendo que las autoridades investiguen la agresión y que alguien, por fin, garantice que cuidar animales no le cueste la seguridad a quien lo hace.
