Alexander Giraldo no se ha movido de ahí desde que el edificio cayó. Su hija Iliana, de 11 años, quedó atrapada entre las ruinas de su propio hogar, en el barrio Capri, al sur de Cali, después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el 10 de agosto de 2026.
Mientras los rescatistas se turnan para descansar y volver a remover escombros, él se queda fijo en el mismo punto, con los ojos clavados en la montaña de concreto, como si pudiera moverla solo con la mirada.
No grita, no se rinde, no se va, solo espera una señal: un golpe, una voz, cualquier cosa que le diga que su niña sigue ahí, con vida.

El alcalde Alejandro Eder confirmó que en ese mismo edificio, conocido como Torres del Limonar, hay al menos 25 personas atrapadas.
Alexander lo sabe y aun así, se queda, porque para él, ahí sigue estando su hija.
