Cynthia Benítez Fernández solo quería nadar entre tortugas marinas.

El agua turquesa, la calma del momento, esas criaturas gigantes deslizándose a su alrededor: la escena parecía sacada de un documental de naturaleza. Ella se animó a acariciar a una de las tortugas mientras flotaba tranquila, sin sospechar que el animal tenía otros planes.
En segundos, la tortuga se acercó y la mordió, provocando un grito de sorpresa que quedó registrado en video y que ya circula entre miles de usuarios en redes sociales. No se conocen detalles sobre lesiones, pero el episodio dejó una lección clara: ni las tortugas más pacíficas quieren tanto contacto humano. Los expertos en fauna marina insisten en lo mismo de siempre — admirar de lejos, tocar nunca.
