Las imágenes de una playa de Bombay cubierta de desperdicios parecen sacadas de una película postapocalíptica, pero son reales. La ciudad enfrenta desde hace años enormes dificultades para impedir que toneladas de residuos terminen en sus costas.
El problema se vuelve todavía más visible durante el monzón: las lluvias arrastran basura desde calles, canales y ríos hacia el océano, y las mareas posteriormente la devuelven a la arena.

En 2026, las autoridades tuvieron que retirar 2.499 toneladas de residuos de las playas en solo 11 días. En otro operativo realizado el año anterior fueron otras 952 toneladas en apenas nueve días.
Bombay genera alrededor de 6.500 toneladas de residuos sólidos cada día, y la magnitud del problema obliga a realizar constantes operativos para evitar que la basura se acumule nuevamente.
El contraste resulta brutal: una de las ciudades más modernas y económicamente importantes de India tiene playas que, después de las lluvias, pueden terminar completamente cubiertas de basura.
