Jennifer Eversole solo quería aliviar sus ojos secos. 🧴
Estaba hablando con su hija de 5 años en Santa Rosa, California, cuando tomó un frasco de su tocador sin mirar dos veces.
El problema es que la noche anterior había usado ese mismo espacio para pegarle uñas postizas a la niña, y olvidó guardar el pegamento. Los envases eran casi idénticos.
El ardor fue inmediato y cerró el ojo por instinto. Eso bastó para que el párpado quedara completamente sellado. 😳
Su prometido intentó ayudarla antes de llamar a emergencias: llegaron bomberos y una ambulancia, y en el hospital tuvieron que aplicarle anestesia, cortarle las pestañas y abrir el pegamento entre los párpados con bisturí.
Quedó con rasguños en la córnea y visión borrosa por días, pero pudo recuperar el ojo. Ahora promete una sola cosa: jamás volver a dejar el pegamento cerca de sus gotas oftálmicas. 👁️
