Laura salió del gimnasio con hambre de sushi.
Lo que no esperaba era que su top deportivo se convirtiera en un problema. En Carrefour le cerraron el paso: “ponte una camiseta o una chaqueta, así no puedes entrar”, le dijeron. Ella, según cuenta en su video, no discutió, se dio media vuelta y probó suerte en otro lado.

En Mercadona nadie dijo nada. Compró su sushi, grabó el contraste y lo subió a redes: “no entiendo por qué en el otro sitio no me han dejado entrar, aquí no ha pasado absolutamente nada”.

El clip se llenó de comentarios divididos: unos hablan de código de vestimenta, otros de puro abuso hacia su cuerpo. Ella insiste en algo simple: iba tapada, sin mostrar nada de más.
Video:
