Oruam no esperó ni un segundo.

En cuanto se enteró de que el Tribunal de Río de Janeiro le había otorgado un nuevo hábeas corpus, el rapero brasileño Mauro Davi dos Santos Nepomuceno se conectó en vivo frente a sus seguidores y, cámara en mano, empezó a quitarse el monitor electrónico que llevaba en el tobillo desde hacía meses.

La orden de arresto que aún pesaba sobre él quedó revocada este miércoles 23, y con eso se esfumó también su condición de fugitivo. Para Oruam, el dispositivo era la marca visible de un proceso judicial que lo perseguía; verlo caer al piso en plena transmisión fue la forma más directa de anunciar que, al menos por ahora, es un hombre libre.
