Un video grabado en Ohio, Estados Unidos, generó una enorme discusión en internet después de que un padre decidiera aplicar un castigo poco común a su hija de 10 años: hacerla caminar hasta el colegio después de que fuera expulsada del autobús escolar por acosar a una compañera.

El protagonista fue Matt Cox, quien contó que su hija Kirsten había sido sancionada por segunda vez en el año debido a una conducta de bullying. Cuando ella le explicó que ahora él tendría que llevarla diariamente a clases, el padre decidió que la niña experimentaría una consecuencia diferente.

Durante la mañana, la menor caminó aproximadamente 8 kilómetros bajo el frío, mientras su padre avanzaba lentamente detrás de ella en su vehículo para acompañarla y supervisarla. En el video, Cox explicó que quería enseñarle que los privilegios no eran derechos garantizados y que sus acciones tienen consecuencias.

La grabación rápidamente se volvió viral y dividió opiniones, mientras muchos padres apoyaron la decisión y consideraron que era una forma de enseñar responsabilidad, otros cuestionaron que el castigo fuera grabado y publicado en redes sociales, argumentando que podía convertirse en una forma de exposición pública para una niña.

Después de la repercusión, Cox aseguró que su hija estaba bien y que la experiencia había servido para que reflexionara sobre el daño que puede causar el acoso escolar. También mostró a sus hijos los comentarios que recibió la publicación para conversar sobre el impacto que tienen las acciones de las personas.

Más allá del debate sobre la forma del castigo, el caso abrió una conversación global sobre cómo los padres deben enfrentar el bullying y enseñar a sus hijos que sus decisiones pueden afectar directamente a otros.
Mira aquí el video:
