Rodrigo Serra solo escribió “Aura”. Nada más. Ese fue el título del video que el creador de contenido subió a Instagram, una sola palabra que no anunciaba lo que venía después.

Porque lo que apareció en pantalla fue su cara, pero no su cara de siempre. El filtro que usó la estiró hasta dejarle un mentón enorme y unos rasgos tan irreales que parecían sacados de una parodia de los retoques estéticos extremos.Los seguidores lo vieron y reaccionaron. Los comentarios se llenaron de usuarios que tomaron la transformación con humor, entre bromas y risas por el resultado.

Un “filtro”, unos segundos de video y una imagen común convertida en algo que nadie vio venir.
