VIDEO | Ruby tenía miedo de usar su nueva silla, pero el apoyo de su amiga bastó para motivarla

Por Javiera Müller
1 October, 2026

Ruby Hoffman tenía 3 años y, en la entrada de su casa convertida en pista de triciclos, esperaba su turno en su silla de ruedas motorizada, un cochecito eléctrico de juguete adaptado para ella. Abbie, su mejor amiga, no hacía distinciones: Ruby era simplemente Ruby, y merecía estar en cada carrera y en cada risa. Así que la ayudó a conducir, y juntas recorrieron la entrada.

Su madre, Mindy, grabó el momento y lo compartió en Facebook en 2018.

Ruby vivía con leucodistrofia H-ABC, una enfermedad tan rara que en 2016 solo se conocían ocho casos en el mundo. Su cerebro no logra decirle al cuerpo qué hacer, y poco a poco se pierde la capacidad de caminar, hablar, sonreír y reír. Pero esa tarde, con las manos de Abbie sobre las suyas, Ruby avanzaba, sonreía y reía.

Ruby tuvo muchos momentos como ese antes de fallecer hace casi dos años. Su paso por esta tierra fue breve, pero estuvo lleno de amor.

Una Rare Ruby, para siempre.

Puede interesarte