Cansada de que hombres se acercaran a ella cuando salía de fiesta, My Linh, una creadora de contenido y maquilladora de efectos especiales, decidió probar una estrategia bastante insólita: fabricar una prótesis con dientes torcidos, enormes y aparentemente podridos para cambiar por completo su apariencia.

Después salió a un club con los dientes puestos, esperando que su nuevo aspecto fuera suficiente para mantener a los desconocidos alejados. La experiencia terminó convertida en contenido para redes sociales y rápidamente llamó la atención de miles de personas.
Mientras algunos se tomaron la situación con humor, otros destacaron el trasfondo de la idea: My Linh no estaba intentando llamar la atención, sino todo lo contrario. Quería encontrar una forma de salir de fiesta sin tener que lidiar constantemente con hombres que se acercaban pese a que ella no estaba interesada.
