

Para su novio, ella siempre ha sido la chica de los ojos enormes y el rostro de muñeca.
Según cuenta, él está convencido de que lo único que usa son unos lentes de contacto. Lo demás, piensa, es su cara de verdad. Así que ella decidió mostrarle en video cómo se ve la versión que él conoce y, con paciencia, empezó a quitar capa por capa.
Primero cayó la nariz alargada, que resultó ser un relleno bien moldeado. Después, el mentón fino. Debajo apareció una piel de un tono más dorado, unos ojos oscuros y un cabello negro que nada tenía que ver con la melena rubia de la primera escena.
Es maquilladora y su especialidad es justamente esa: mientras más lejos queda el resultado de su cara real, mejor hecho está el trabajo. ¿Cuántas de las caras que ves en pantalla son lo que parecen?
