Tatiana-Mosio Bongonga no llevaba arnés. Tampoco red.

La equilibrista francesa, de la compañía Cie Basinga, se subió a un cable de acero tendido entre dos antiguas colinas mineras en Loos-en-Gohelle, al norte de Francia. 400 metros de distancia, 80 de altura, y debajo de ella, dos terriles de 186 y 182 metros que alguna vez fueron montañas de desechos de carbón y hoy son Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Más de 9.000 personas la vieron caminar sobre el vacío durante las Jornadas del Patrimonio, mientras un coro y una banda interpretaban en vivo ‘Les Corons’, la canción que homenajea a los mineros de la región. Detrás del espectáculo hubo 200 voluntarios armando cada detalle del montaje. Al llegar al otro lado, la ovación no paró: le entregaron un ramo de flores y el aire, por fin, volvió a respirarse normal 🎪
