Un turista de Seattle de 37 años pensó que era buena idea lanzar una roca gigante contra Lani, la foca monje más amada de Hawái y símbolo de la recuperación tras los incendios. La realidad es que no contó con el “instinto protector” local.

Un residente, hoy apodado el “Embajador de Aloha”, intervino físicamente para defender al animal, con una lluvia de puñetazos hizo sabor al atacante el error que había cometido, un acto que se volvió viral y que incluso recibió un reconocimiento simbólico del senador estatal Brenton Awa.

El turista, detenido y bajo la lupa de la NOAA, enfrenta una posible multa de 50.000 dólares y cárcel por violar la Ley de Protección de Mamíferos Marinos.
