El dron ya tenía las hélices girando cuando el joven decidió subirse.

Ocurrió cerca de Puerto Gaitán, en la región del Meta, Colombia. Un grupo de trabajadores agrícolas grababa la escena mientras el adolescente se acomodaba dentro de un compartimento de la aeronave no tripulada, a pocos centímetros de las aspas en movimiento. El dron despegó desde un bote en el río y él se quedó ahí, suspendido en el aire, durante más de un minuto completo. Sus compañeros no dejaban de reír mientras filmaban.

El video empezó a circular el 26 de agosto y no tardó en llegar a las autoridades. La Aeronáutica Civil de Colombia calificó el hecho como un riesgo inaceptable, tanto para el joven como para quienes estaban en tierra y para otras aeronaves cercanas. La ley colombiana prohíbe expresamente transportar seres vivos en este tipo de plataformas, así que ahora se investiga si hubo sanciones de por medio. En redes, mientras tanto, la gente se dividió entre quienes lo condenaron por temerario y quienes lo celebraron como una hazaña.
