Un departamento en Santiago Centro casi se convierte en una tumba. Un hombre llegó hasta la casa de su expareja, la roció con bencina a ella y a su sobrina, y le prendió fuego al lugar mientras dentro también había una menor de edad.

Las dos mujeres alcanzaron a salir con vida gracias a la ayuda de vecinos que reaccionaron a tiempo, mientras Bomberos trabajaba para controlar las llamas que ya habían consumido parte del inmueble. El agresor, en cambio, no se quedó a enfrentar lo que hizo: bajó por los balcones del edificio y desapareció.

Carabineros investiga el caso como un presunto femicidio frustrado y continúa las diligencias para dar con su paradero. Mientras tanto, la pregunta persiste: ¿cuánto tiempo más seguirá libre alguien que intentó quemar viva a una mujer delante de una niña?
