Había escombros, familias sin hogar y rescatistas trabajando contra el reloj. Y en medio de todo eso, un influencer decidió que era el momento perfecto para sacarse la camiseta y mostrar su torso marcado frente a la cámara. 😤

Las imágenes no tardaron en circular y la reacción fue inmediata: miles de usuarios lo destrozaron en redes, acusándolo de usar la tragedia de otros como escenario personal. “Turismo del desastre con filtro de vanidad”, lo llamaron. Porque hay una diferencia enorme entre ir a ayudar y ir a ser visto ayudando — y este tipo cruzó esa línea de la manera más descarada posible. 🔥

Lo más perturbador no es el torso ni la foto: es la lógica detrás. La idea de que una catástrofe puede ser contenido. Que el sufrimiento ajeno suma seguidores. Que mientras alguien lo pierde todo, tú puedes ganar visibilidad. ¿Cuándo se normalizó esto?
