En Guayaquil, Ecuador, un joven fue detenido por conducir en estado de ebriedad. 🚔

Hasta ahí, nada nuevo. Pero cuando los agentes lo interceptaron, sacó su celular imaginario: tomó su tarjeta de débito, se la llevó a la oreja y anunció muy serio que llamaría a “su abogado”. El gesto, grabado en video, se volvió un festín de risas en redes. 😂

Después, ya más sobrio (o al menos con más ganas de hablar), el joven grabó un segundo video donde confesó que sí, estaba muy ebrio, y aclaró un detalle importante: él no manejaba. Iba un familiar al volante, que también estaba tomado. Como diciendo “tranquilos, el conductor borracho es otro”. 🍻
