Un hombre marroquí decidió que su cruce ilegal hacia Ceuta merecía quedar grabado. Así que sacó un selfie stick y nadó con él en la mano, documentando cada brazada rumbo a España.

No fue un caso aislado. Ocurrió en medio de las 48 horas más intensas que ha vivido la ciudad en años: decenas de miles de personas entraron a nado o caminando por el espigón desde Marruecos, desbordando los centros de acogida y forzando a España a desplegar policías y militares de urgencia.

El video se volvió viral casi al instante. Y dejó algo claro: hoy hasta una crisis migratoria se transmite en vivo, con celular en mano y la costa española de fondo. 🎥🇪🇸
