Safira Emanuele tiene 12 años y ese día salía de la escuela como cualquier otro.

Un enjambre cayó de un árbol junto a la entrada del Jardim Montreal, en Ibirité, Brasil, y en segundos la rodeó por completo. Se agarraba el cuello, no podía respirar bien, y ahí apareció Vinícius Martins de Paulo, un motociclista que pasaba por casualidad. No pensó dos veces, tomó un desodorante que llevaba en el maletero y empezó a rociar a las abejas mientras gritaba pidiendo ayuda, corriendo junto a ella hacia la escuela.

Safira terminó con más de 100 picaduras, algunas en la boca y la lengua, y fue hospitalizada en cuidados intensivos en Minas Gerais. Su madre, Luciene Gomes dos Santos, la describió hinchada y transformada, como si fuera otra persona. Vinícius, sin conocerla, se quedó hasta que llegó la ayuda de emergencia.
