Dos hijos varones ya correteaban por la casa cuando llegó el momento de saber quién venía en camino.

El papá esperaba el resultado con esa mezcla de nervios y curiosidad que solo entienden los padres primerizos, aunque esta ya fuera su tercera vez.

Cuando el humo o el globo reveló el color rosa, algo en su rostro cambió por completo: la sorpresa se transformó en una alegría que no pudo disimular frente a la cámara.

El clip, grabado por su familia, se compartió rápido en redes sociales porque mostraba algo que muchos padres reconocen de inmediato: esa emoción cruda que no se actúa, se vive.
Después de dos niños llenos de energía, la idea de tener una hija mujer parecía completar algo que este papá llevaba guardando en silencio.
