La niña solo esperaba un juego. Su papá acercó un teléfono a su vientre, como si fuera un aparato de ultrasonido, y proyectó la imagen en el televisor: un gusano moviéndose de un lado a otro.

El usuario @paullinhoboy fue quien compartió el video, grabado por su esposa mientras él daba el falso diagnóstico con total seriedad: “Comió demasiados dulces”. La cara de la pequeña pasó de la curiosidad al susto en cuestión de segundos, totalmente convencida de que el examen era real.

No hubo gritos ni regaños, solo una broma pensada con cariño para que ella misma sacara la conclusión sobre el exceso de golosinas. Y aunque el susto duró poco, la ternura del momento quedó grabada para siempre en las redes.
