Una masajista se cansó de callar y lo dijo todo frente a cámara: hay clientes que confunden un masaje terapéutico con otra cosa. 😠💆♀️

Contó que, al terminar la sesión, algunos hombres le hacen pedidos que nada tienen que ver con su trabajo, comentarios subidos de tono o directamente propuestas que la incomodan. Su hartazgo se transformó en un mensaje contundente: “No hago masajes con final feliz”.

El video se llenó de mujeres del mismo rubro contando que viven exactamente lo mismo. ¿Vos también lo viviste alguna vez? Te leemos en los comentarios. 💬👇
