Un ladrón subió a un bus en Concepción, Chile, pensando que tendría un robo rápido pero terminó atrapado literalmente por su propia mano. Todo quedó grabado por las cámaras de seguridad del autobús.

El joven, identificado como Pablo Ignacio Riquelme, de 22 años, intentó arrebatarle la cartera a una pasajera apenas subió al vehículo. Pero el chofer reaccionó en segundos y cerró la puerta justo cuando el delincuente intentaba escapar, dejándole una mano atrapada.

Mientras el conductor lo reducía con un pequeño bate de madera, el asaltante empezó a decir que “todo era una broma” y que la víctima era supuestamente su “tía María del campo”. Incluso terminó llorando frente a todos.
