No tiene escritorio, ni silla, ni siquiera una lámpara.
Tiene el suelo de una calle cualquiera, un cuaderno, y la luz que le presta un poste para poder ver las letras. A su lado, una bolsa de dulces espera comprador. Así lo grabó la cuenta de TikTok @criselillanes en marzo de 2023: un niño que, entre venta y venta, se tira al piso y hace la tarea como puede, donde puede.
El video llegó a más de 5 millones de reproducciones. En los comentarios, miles de personas dijeron lo mismo: dejen de grabar y ayúdenlo. Otros contaron que ya lo habían visto antes, siempre igual, estudiando entre clientes. Nadie confirmó si alguien finalmente se acercó a tenderle una mano, pero la escena quedó dando vueltas por las redes como un recordatorio incómodo de cuántos niños hacen malabares para simplemente ir a la escuela.
