Podían haber seguido de largo, pero decidieron que esa cría no iba a luchar sola contra la corriente.
El rescate ocurrió en Bengala del Norte, India, después de que una cría de elefante quedara atrapada en un río y comenzara a ser arrastrada por el agua. Al verla en problemas, cinco pescadores dejaron lo que estaban haciendo y comenzaron a seguirla desde la orilla.
Durante varios kilómetros intentaron mantenerse a su altura hasta encontrar el momento adecuado para acercarse. La corriente seguía empujando al pequeño animal y cada minuto hacía más difícil alcanzarlo.
Finalmente consiguieron sacarlo del agua y ponerlo a salvo. Después vino la parte más esperada: lograr que pudiera reencontrarse con su madre.
Las imágenes del rescate comenzaron a circular en redes y miles de personas destacaron el gesto de los pescadores, no solo por haber intervenido, sino por no rendirse incluso cuando la corriente se llevaba cada vez más lejos a la cría.
A veces hacer algo extraordinario empieza con una decisión muy simple: no mirar hacia otro lado cuando alguien necesita ayuda.
