Vivió 55 años con un lápiz de 8 centímetros incrustado en la cabeza: Sufrió fuertes dolores, hemorragias nasales y perdió el olfato hasta que la ciencia le dio una segunda oportunidad

Por Krishna Medina
13 October, 2026

Margaret Wegner, una mujer alemana, llevaba años sufriendo dolores de cabeza crónicos y hemorragias nasales que iban empeorando. Todo debido a que por 55 años llevaba incrustado un lápiz en el cerebro.

AP

Tenía 4 años cuando se cayó con un lápiz en la mano.

Me atravesó la piel y se metió en la cabeza. Me dolió muchísimo.

En aquella época no existía la tecnología necesaria para extraerlo sin poner en riesgo su vida, por lo que los médicos decidieron no operarla y ella aprendió a vivir con 8 centímetros de madera y grafito adentro. Sin embargo, con el paso de los años, aquella decisión que inicialmente había buscado salvarla terminó poniendo en peligro su vida.

Hasta que en agosto de 2007, con 59 años, por fin llegó su turno. El doctor Hans Behrbohm, de la clínica Park-Klinik Weissensee de Berlín, ubicó con exactitud dónde estaba el lápiz, midió los riesgos y retiró la mayor parte. No fue sencillo: el objeto se había desplazado a medida que ella crecía.
Y aunque un fragmento de unos 2 centímetros quedó dentro, el cirujano aseguró que no representa peligro.

Después de 55 años, Margaret fue libre de los dolores y lo más importante, recuperó su sentido del olfato. Un accidente que, aunque tardó más de medio siglo en cerrarse, gracias a la ciencia terminó con un final feliz.

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