En 2021, Millie Taplin salió a un club nocturno en Reino Unido para celebrar una de sus primeras noches tras cumplir 18 años, sin imaginar que terminaría viviendo una pesadilla.

Después de aceptar una bebida de un hombre con el que hablaba, comenzó a sentirse extraña tras solo unos sorbos: su cuerpo dejó de responder, la visión se le nubló y apenas podía mantenerse en pie.

Poco después fue llevada de urgencia al hospital, donde sufrió espasmos aterradores, la mandíbula completamente rígida y las manos deformadas como garras mientras sus ojos se perdían hacia atrás.

Los médicos sospecharon que alguien adulteró su trago con sustancias desconocidas para paralizarla y dejarla inconsciente. Sobrevivió, pero su confianza pudo costarle la vida.
