Jasmine Ritchie tiene 14 años y cada mañana empieza igual: vendajes nuevos, entre tres y cuatro horas de curaciones antes de poder vivir el día.
Le diagnosticaron epidermólisis bullosa, la llamada ‘piel de mariposa’, una condición que vuelve su piel tan frágil que un roce cualquiera puede abrirla. Lo contó en Good Morning Britain, en Inglaterra, sin quejarse: “Tenemos que vivir con el dolor durante todo el día, todos los días. No nos queda otra opción”.
Le cuesta hasta sacar el estuche de la mochila en la escuela, algo que a cualquier compañero le toma un segundo. Junto a ella apareció Graeme Souness, expresidente del Liverpool y hoy al frente de la fundación DEBRA, que se prepara para escalar tres montañas y nadar en aguas heladas para reunir fondos contra esta enfermedad. Jasmine solo pidió una cosa: que la gente entienda cuánto duele en realidad.
